TITANIC A 100 AÑOS DEL NAUFRAGIO MÁS FAMOSO DE LA HISTORIA

 

14 de abril 23:40

Prácticamente rodo fuera de su cama, un impacto fuerte pudo percibir, toda esa emoción, esos días fantásticos en su vida, que por momentos le hicieron olvidar el significado negativo de la vida, se reconvinieron ahora en emociones conjugadas alrededor de lo negativo, así sin demora salió a investigar lo sucedido, pudo observar los rostros de quienes como el deambularon por los pasillos, lo mismo vestidos en smoking que en pijamas como El, se dirigían las mismas preguntas los unos a los otros a veces bastaba con la mirada desorbitada,  como tratando de encontrar una respuesta que les tranquilizara. Ninguno de ellos era el indicado, camino durante algunos minutos, encontrándose con personal del barco, quienes con un rostro pálido, le indicaron que volviera a su camarote, todo estaba en orden. ¡no era grave!

Nada lo convenció, mucho menos aquel rostro cadavérico en su expresión, entre tanta duda decidió volver, quizás tenía razón.  Se dijo para sus adentros, pero florecía en el la sensación de que algo mucho peor sucedería.

Nuevamente dentro de su camarote se recostó en su cama, decidido a dormir nuevamente, pero la intranquilidad le golpeaba el ánimo, su libro adquirido expresamente para concluirlo durante el viaje, la pagina 158 de 200, sus lentes de lectura los deposito nuevamente, reacomodo su postura, envolvió el libro entre su brazo y lo oprimió fuertemente contra su pecho, afuera cada vez era mas intenso el mullido de las personas, esos pasos cada vez mas acelerados.

De pronto la voz imperativa de un hombre que toco la puerta contigua, pidiendo abandonaran el camarote de inmediato rumbo a la cubierta. Antes que llamaran a su puerta ya se había vestido, y había cogido el regalo para su hija. Le entregaron un chaleco salvavidas, choco de frente contra una mujer mayor, tuvo tiempo de levantarla y continuar, donde al fin percibió las escaleras, se sintió a salvo, para finalmente darse cuenta que no sería sencillo sobrevivir. Observo alrededor y se aproximó a un miembro de la tripulación, el Dr. John Edward Simpson, quien únicamente le suplico guardara la calma, se alejó lentamente de su lado, mientras la resignación comenzó a invadirle, solo observo como a la distancia los botes salvavidas cada vez más se perdían de su vista, se sujeto de la misma barandilla que días antes le sirvió para observar con alegría el puerto de Southampton,  luego escucho el estruendo infernal, ensordecedor del barco partiéndose en 2, algunos brincaron al agua, Patrick permaneció firme, observo nuevamente alrededor, donde minutos antes cientos de personas le circundaban entre apretujones, hoy lucia semivacío. Solo unas siluetas de donde distinguió a aquel Medico quien de cuya serenidad percibida minutos antes, solo pudo ver ese rostro rodeado de miedo, el Dr. John Edward Simpson le devolvió la mirada por última vez y le sonrió… fue la despedida de ambos, que formaron minutos más tarde, parte de la lista de 1,517 víctimas.

Foto: Titanicuniverse.com

*Los temas y opiniones vertidas en las columnas es exclusiva de sus autores y no refleja necesariamente el punto de vista de los portales The Point, The Pink Point y las redes sociales asociadas a ellas. 

Martín Medina. Escritor y poeta. Admirador de frases positivas y de amor tanto propias como de grandes personajes.

 

 

Acerca del autor: The Pink Point (1674 Posts)


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