Mujer, tú eres TU MARCA

Pensar en marcas como Coca-Cola, Avon, Mary Kay o Andrea, por nombrar algunas, ubica en nuestra mente una serie de valores y características, en su mayoría positivos, respecto de cada una de estas empresas y define nuestro gusto o rechazo por éstas. Lo mismo pasa con las personas: si decimos Paty, Claudia o Rosa, pensamos de inmediato en cualidades o defectos de ellas. Te pregunto entonces: ¿qué es lo que piensa la gente cuando escucha tu nombre?

Vivimos en un mundo rodeado de mercadotecnia; si salimos al súper las demostradoras nos inundan con “probaditas” para dar a conocer un producto nuevo, o en el semáforo nos regalan una muestra de la más reciente pasta de dientes o jabón. Igualmente, no perdonamos la escala en el Starbucks antes de llegar a la oficina porque además del gusto por el café, esa marca nos hace sentir bien cada vez que nos paramos en una de sus cafeterías, aun cuando la fila sea interminable. Tampoco podemos salir de casa sin el smartphone y somos capaces de defender a capa y espada a nuestro iPhone, Xperia o Galaxy de las críticas de nuestro círculo de amistades. Literalmente vivimos casadas con marcas de pies a cabeza, desde el shampoo hasta los zapatos.

Casi de manera automática nuestra cabeza reacciona al escuchar una marca, como por ejemplo:

Starbucks: Cool, de moda
Mary Kay: Belleza, vanguardia
Mercedes-Benz: Sofisticación
Andrea: Diseño
Swarovsky: Lujo

Exactamente pasa lo mismo con las personas: Karla tiene una “chispa” que hace que me caiga bien aun cuando sea un poco criticona; o Susanita me cae en la punta del hígado pero puedo trabajar con ella porque no se distrae y termina rápido lo que se le encarga, y así podemos seguir, a cada persona le asignamos valores, como por ejemplo:

Rosa: Vulgar
Lucía: Inteligente
Gina: A la moda
Erika: Neurótica
Amanda: Gran consejera

En pocas palabras, cada quien es una “marca” con cualidades y atributos que la definen. A todo esto lo llamamos personal branding (o marca personal), es un término que no tiene mucho de haberse creado, y lo que dice es que cada una de nosotras es una marca que se construye todos los días y que como cualquier producto puede estar en el gusto o no de los consumidores (audiencia), estar de moda o no, crecer en el número de personas que lo siguen o simplemente, decaer hasta devaluarse de manera irremediable.

Como cualquier marca, somos capaces de modificar la percepción que se tiene de nosotras, y no es que vayamos a hacer un anuncio para salir en televisión diciendo lo bonitas y maravillosas que somos, sino que cada una de nuestras acciones habla de quiénes somos de manera individual en distintos niveles, ya sea profesional o familiar.

Y tú dirás, y a mí de qué diablos me sirve todo esto. La respuesta es sencilla: para todo. Hacer un buen personal branding permite a nivel profesional que tengas un mayor crecimiento, es decir:

-Salir a la luz. Hazte visible en tu trabajo, proyecta una buena imagen tanto desde el modo como vistes (la ropa planchada, el cabello cuidado, el maquillaje indicado y sobrio), hasta cómo te llevas con tus compañeros y respondes a las tareas que te encomiendan. Harás que te volteen a ver.

-Atraer nuevas y buenas oportunidades. Piensa en quién es tu audiencia, por ejemplo, un perfume de lujo su audiencia es un perfil de mujeres de estatus social alto de 30 años en adelante. En tu caso son tus compañeros de trabajo y tus jefes: ¿qué expectativa tienen sobre ti? Seguramente que seas responsable, amable y traigas los mejores resultados en tu área. Una audiencia satisfecha siempre traerá nuevas oportunidades, y esto va desde un ascenso hasta independizarte.

-Ser una líder. Sí, yo lo sé, todo mundo se la pasa hablando de liderazgo pero no hay otro modo de evolucionar. Tienes que hacer que tu opinión se escuche como alguien a quien vale la pena tomar en cuenta. No se trata de hablar por hablar, es articular lo que dices con base en tener toda la información posible respecto a un tema determinado, y para esto no hay otra solución que investigar.

-Credibilidad. Esto amigas mías es por lo que las marcas se pelean todos los días. Cuántas veces no hemos echado un producto a la basura por la simple y sencilla razón de no cumplir con lo que promete. A nosotras no nos tiran al cesto pero sí dejan de creernos si decimos mentiras o si no somos realistas en los compromisos que asumimos, cada palabra cuenta y se debe cumplir, sólo así es posible ganar algo que es invaluable en términos mercadológicos: la confianza.

Trata de llevar todos estos puntos y recuerda: TÚ ERES TU MARCA.

Finalmente, te dejo una tarea muy sencilla para la semana entrante, saca lápiz y papel y escribe acerca de ti los conceptos que se te ocurran respecto a los siguientes valores, pensando en tu personalidad, claro está:

-Fuerzas (en qué eres buena):
-Oportunidades (en qué debes trabajar para mejorar):
-Debilidades (en qué no eres buena)
-Amenazas (qué te impide ser mejor)

Desde este lado de la web.
Jorge García Maldonado

Acerca del autor: Jorge García (3 Posts)

Ha sido editor de revistas como Merca2.0, InformaBTL, ESPN The Magazine México y MAX Todo el Hombre. Consultor en materia de contenidos, mercadotecnia, publicidad y medios. Amante del futbol y la Fórmula Uno.


Jorge García

Ha sido editor de revistas como Merca2.0, InformaBTL, ESPN The Magazine México y MAX Todo el Hombre. Consultor en materia de contenidos, mercadotecnia, publicidad y medios. Amante del futbol y la Fórmula Uno.

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