EN EL PEDIR ESTÁ EL DAR

Miles de veces me he
encontrado con personas en terapia que me dicen: “Nadia, es que yo sí se dar,
el que no sabe dar es el otro -pareja, hijos, jefe, etc.- yo por más que doy y
doy no recibo nada”; y… ¿qué creen?, can cancancan can can ¡ah no verdad! jeje…
que eso no es saber dar, eso es ser pen…itente.

Desde niños nos
enseñan que debemos dar hasta que duela, que hay que dar sin esperar recibir
nada a cambio, que el dar es en sí la recompensa, y la verdad es que NO es así,
bueno, yo no tengo la verdad absoluta, pero les voy a explicar por qué.

La manera de operar
del universo es siempre con complementos: el ying y el yang, en bien y el mal,
el karma y el dharma, inhalar y exhalar, hablar y escuchar, orar y meditar, DAR
Y RECIBIR. ¿Qué pasaría si tú solo exhalaras…y exhalaras…y exhalaras? inténtalo
un minuto y me avisas. La respuesta es que tu cuerpo te va a pedir que inhales,
es decir, que recibas. Entonces, ¿qué es lo que pasa cuando tu das y das y das
y te siguen diciendo que tú des? que va a llegar el momento en el que vas a
empezar a contar y a reprochar todo lo que das y vas a comenzar a sentirte
completamente vacío y un buen día ya no vas a tener nada que dar, simplemente
porque también necesitas recibir y eso es una ley universal.

Este proceso de
dar y recibir a veces puede ser egoísta y puede también ocasionarnos culpa al
incio al pedir lo que necesitamos o simplemente irnos por otro camino si no lo
recibimos, la culpa viene porque nos enseñan que el amor todo lo tolera, que el
amor es dar sin esperar recibir nada a cambio y miles -con perdón de ustedes-
de tonteras más.

Vamos a
suponer que tú estás en una relación sentimental en la que te dicen muchos te
quiero, muchos te amo, pero a la hora de la verdad, esa persona no está
dispuesta a hacer absolutamente nada por ti; y ¡aguas! porque aquí se cae mucho
en un ciclo peligroso para las y los que somos codependientes, nos enfrascamos
en una relación destructiva y cuando amenazamos que ya nos vamos porque no
estamos recibiendo el amor que necesitamos, entonces la otra parte nos da
nuestra DOSIS, sí, nuestra DOSIS, así como un drogadicto necesita su dosis de
droga, pero en este caso es dosis de “amor” que es lo que
“necesitamos”, nos dice que nos ama, nos promete las perlas de la vírgen
y entonces… ¡ahí vaaaamos de nuevo!
 

Es un ciclo que cuesta
mucho trabajo romper porque no hay peor adicción en este mundo que la adicción
a un ser humano. Celamos, peleamos y hacemos novelas simple y sencillamente
porque no estamos recibiendo lo que necesitamos, pero… ¿la culpa es de la otra
parte o es tuya?, quién permite este ciclo adictivo, tú nadie más que tú.

A menos que
seas un loco, si tú sientes en el fondo de tu corazoncito que no estás
recibiendo lo mismo que estás dando, lo más seguro es que ésto sea verdad.
Duele mucho alejarte de quien amas, incluso aunque se trate de tu alma gemela -a
veces no está lista para darte lo que necesitas en esta vida- por rescatarte a
ti mismo, pero te tengo una noticia: tú tienes la capacidad de darte lo que
necesitas en lo que llega quien pueda complementárte, no hay medias naranjas,
eso es una mentira, hay naranjas enteras, y si son compatibles, pues ya harán
un buen jugo…

Pasa también
en la cuestión laboral, a menudo me encuentro a personas que quieren una
angeloterapia o reiki o la terapia que sea gratis porque consideran que el
trabajo espiritual no se cobra, y sí se cobra, de hecho uno de los cinco
principios del reiki es que siempre debe haber un intercambio al darlo, porque
si no es así, simple y sencillamente no se valora, así de fácil. Si tú pagas
por ir al dentista para que te asesore del estado de tus dientes, por qué no
pagar porque te asesoren en el estado de tu espíritu y tus emociones, ¿no son
igual o más importantes? Cuando yo decido trabajar gratis con alguien -que sí
lo hago, pero como dice en la Bibla, que tu mano derecha no se entere de lo que
hace la izquierda- es porque así lo he decidido yo, pero cuando se vuelve una
obligación, ahí sí es la falla.

Por el otro
lado tenemos a los que solo piden y piden y piden, tampoco es un ciclo sano,
intenta ahora inhalar…e inhalar…e inhalar sin exhalar y verás que rápido
tus pulmones te piden que des, que saques un poco del aire que está ahí
guardado porque ya no puedes guardar más, el ciclo perfecto es dar y recibir en
medida exacta, ni más ni menos, que no es lo mismo que condicionar. Si el día
de mañana te encuentras reprochándole a otra persona que no te da lo que tu
das, date cuenta que el único responsable de tus acciones y de que tus ciclos
sean perfectos eres tú, así que siempre podrás darte la vuelta y dejar de
descargar o de recargar demasiado tu energía. ¿O cómo la ven?… a-Dios!

¿PERO QUIÉN ES NADIA SÁNCHEZ MANCISIDOR?

Consejero profesional en
adicciones, terapeuta con ángeles, Emotional Freedom Technique y  reiki.
Facilitadora de Un Curso De Milagros, catedrático universitario y mercadóloga.




Acerca del autor: The Pink Point (1675 Posts)


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