Bette Nesmith Graham, cubriendo errores

Bette no fue espía, ni vivió un apasionado romance, pero su invento nos salvó la vida a todos cuando las computadoras aun no existían.

Los que tenemos más de cuarenta años de edad conocimos una pequeña botellita con un líquido blanco que nos ayudó a todos a terminar más rápido nuestras tareas, cuando había que presentarlas escritas a máquina. Durante décadas, en todas las oficinas y casas hubo el famoso Liquid Paper. Quién creó este corrector líquido fue una mujer que no necesitó ser científica, pero que tenía una creatividad excepcional y un gran sentido común.

Bette Nesmith Graham nació el 23 de marzo de 1924 en Dallas, Texas en los Estados Unidos. Su nombre de soltera era Bette Claire McMurray. A los 17 años abandonó la escuela preparatoria y al año siguiente se casó con Warren Audrey Nesmith quien había sido su novio en la escuela. Al estallar la II Guerra Mundial Warren se enlistó en el ejército y partió rumbo al frente. Bette dio a luz al único hijo del matrimonio Michael. Cuando Warren regresó de la guerra el matrimonio no duró mucho y los Nesmith se divorciaron en 1946. Bette comenzó a buscar trabajo y lo encontró en el banco Texas Bank and Trust, como secretaria, gracias a su tenacidad llegó a ser la secretaria del director del banco. Su trabajo como secretaria la enfrentó a las primeras máquinas de escribir eléctricas. Estas máquinas tenían la característica de que con el más simple roce con los botones del teclado producían la impresión de la letra en el espacio blanco de la hoja y el uso de la cinta de corrección y los borradores de carbón era un verdadero problema para Bette y para todos aquellos usuarios de las maquinas eléctricas que tras cierto número de errores, preferían tirar la hoja de papel y volver a iniciar el trabajo desde el inicio. Bette mostró desde joven afición por la  pintura, así que decidió crear una mezcla liquida a partir de temple y agua que le ayudara a borrar los errores sin que esto se notara en el documento.

Tras igualar el blanco de la hoja, Bette vacío la mezcla en pequeña botella y a partir de ese momento junto con ayuda de una brocha fina, comenzó a enmendar los errores de mecanografía.  Ambos elementos estaban siempre al lado de su máquina de escribir. Se dice que su jefe jamás notó ninguna de las correcciones. Pero la que si lo notó fue una compañera secretaria que le pidió una botellita con el corrector. Pronto las secretarias del banco tenían una botellita con aquel liquido al que Nesmith había puesto una etiqueta en la que se leía Mistake Out. Para 1957 Nesmith vendía alrededor de 100 botellitas del corrector al mes. Al año siguiente decidió cambiarle el nombre al producto por el Liquid Paper solicitó ese mismo año la patente del producto, así como la propiedad de la marca registrada para el nombre del mismo. Cuando tomó estos pasos ya había convertido la cocina de su casa en el laboratorio donde producía el corrector con la ayuda de un químico. Fue ese mismo año que fue despedida del banco por haber puesto por error el nombre de su empresa en lugar del nombre del banco en un documento que tenía que firmar su jefe. Este despido le permitió a Bette concentrarse en su negocio. Para 1960 la empresa ya producía 500 botellas del corrector a la semana y en los siguientes tres años esa producción pasó a 5000 botellas semanales. En 1962 Bette se volvió a casar. Su segundo marido Robert Graham le ayudó a dirigir el negocio.

En 1968 Liquid Paper, vendió un millón de botellitas con el producto y pudo instalar su primera planta fuera de la casa de Bette, ese año se produjeron cinco mil unidades diarias.

Dos años después las ventas y la producción seguían a la alza alcanzando una cantidad de 5 millones de botellitas vendidas en ese año. En 1975 Bette se divorció por segunda vez e inauguró las oficinas generales de Liquid Paper en un terreno de más de 10,000 metros cuadrados. El complejo de la empresa quedó ubicado en su natal Dallas, Texas.

Un año después, la empresa registró ventas por más de millón y medio de dólares y Liquid Paper se vendía en 31 países del mundo. Finalmente en 1979, Nesmith, de 55 años de edad, vendió su empresa al grupo Gillette por 47.5 millones de dólares.

Como empresaria Nesmith creía en la horizontalidad y permitía a los empleados ser parte de las decisiones trascendentes de la empresa.

Al interior de las oficias de Liquid Paper, Bette construyó una guardería para los hijos de los empleados y una gran biblioteca.

En 1980, seis meses después de la venta de su empresa, Bette Nesmith Graham murió de un repentino ataque al corazón.

Su hijo fue integrante de un popular grupo de música pop de la década de los 60, llamado The Monkees.

Foto: simplyfantasticbooks.com

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Acerca del autor: Armando Enríquez Vázquez (38 Posts)

Productor de Televisión desde 1986. Estudió cine en el CCC. Ha sido colaborador de diarios como El Economista, Punto y Aparte de Xalapa, Ver. Tiene cuatro libros publicados. Síguelo en sus redes sociales.


Armando Enríquez Vázquez

Productor de Televisión desde 1986. Estudió cine en el CCC. Ha sido colaborador de diarios como El Economista, Punto y Aparte de Xalapa, Ver. Tiene cuatro libros publicados. Síguelo en sus redes sociales.

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