ARTE BLASFEMO

 

Ya sea por el afán de hacer polémica, por el deseo de criticar o por seguir una línea temática que, a final de cuentas, resulta una buena expresión artística, no son pocos los que han abordado aspectos religiosos en su obra.

Muy sonado el juicio contra una galería de arte, en Reino Unido, que expuso una escultura del artista canadiense Terence Koh, que mostraba a Jesucristo con el pene erecto. El cargo interpuesto: atentando contra la decencia pública. La policía no encontró delito alguno en esa exposición; fue una organización cristiana la que sufragó los costes de la querella. Si los cristianos (o personas de cualquier otra religión) tienen derecho a predicar en las calles, a repartir volantes, a visitar a los vecinos con el fin de promover la palabra de dios, me pregunto si un artista, o cualquier ciudadano común, tiene derecho a criticarla, o a expresarse a través de ella, sin que eso signifique que sea demandado.

Una situación que marcó la historia de la expresión artística en temas religiosos, fueron las doce caricaturas realizadas por artistas gráficos en un periódico Danés. Diez embajadores de naciones musulmanas iniciaron las protestas, alegando ofensas al islam. A partir de ese momento, inician también las protestas en todo el mundo árabe. Un periódico noruego publica las caricaturas, en un gesto de solidaridad y en apoyo a la libertad de expresión y de creación. Se hace un boicot para no consumir productos de Noruega y Dinamarca. El incidente dejó como saldo varias embajadas incendiadas, quema pública de banderas, abandono de las redacciones de periódicos involucrados tras las amenazas de bomba, evacuación de franceses, noruegos y daneses de Gaza y Cisjordania, tras la amenaza de grupos armados palestinos de asesinarlos. Decenas de muertos, cientos de heridos, y todo por unas caricaturas.

Casas que son incendiadas, amenazas, agresiones físicas, verbales, han tenido que soportar aquellos artistas que deciden extender su obra hacia los temas “sagrados”.

La religión no debe ser incuestionable. Tiene aristas, claroscuros, su “larga cola que le pisen”

Cada persona tiene una visión diferente de las cosas. Toda situación, objeto, credo, puede ser interpretado de distintas maneras; puede generar opiniones diversas. Y la persona tiene derecho a expresarla, pues en ello radica la libertad.

El arte es libertad. Es la expresión más pura de las pasiones del individuo. No se puede limitar bajo ningún pretexto, ni siquiera en beneficio de una creencia colectiva.

Foto: Elprincipio.blogspot.com

*Los temas y opiniones vertidas en las columnas es exclusiva de sus autores y no refleja necesariamente el punto de vista de los portales The Point, The Pink Point y las redes sociales asociadas a ellas. 

 

 

 

 

 

Acerca del autor: The Pink Point (1675 Posts)


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